viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin de año


Cuando se acerca el fin de año, la gente suele hacer balance de todas aquellas cosas buenas o no tan buenas que le han ido sucediendo durante estos 365 días. Pues bien, yo este año paso de hacerlo, porque empezaría hablando del principio del 2010 de cosas geniales, pero al llegar al ecuador comenzaríamos a descender, sin saber si ya estoy remontando o qué. Y creo sinceramente que no es el mejor momento para ponerse a ver las cosas negativas ni las positivas que te han pasado, al menos no esta vez, porque ya nada se puede hacer cuando las cosas han sucedido, la hayas cagado hasta el fondo o hayas salido victorioso de la batalla. Todo esto viene porque hace unos días me preguntaron qué había sido lo mejor de este año para mi, y no supe qué contestar. Es cierto, ha habido momentos y días increibles, otros en los que nadábamos en un mar de dudas y algún que otro sumergida en el océano más profundo (como todo el mundo supongo), pero no he tenido ningún día que haya sobresalido a los demás. Y no sé porqué tengo la sensación de que este 2011 que llega tampoco será grandioso, aunque estoy abierta a cualquier cosa o aventura que pueda surgir, eso siempre; pero no sé, es como cuando sentí que el 2007 iba a ser un año espectacular y lo fue o puede que fuera yo, que de forma inconsciente me encargué de que lo fuera, quien sabe.

Bueno, a todos los que seguís este blog de forma activa dejándome comentarios, a los que lo hacen anónimamente y a los que no, os deseo que paséis un buen fin de año y que siempre seáis felices.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Sin remedio


De verdad que no entiendo a la gente; hay personas que cada día me asombran más y ver lo egoístas que son me saca de quicio. Que bueno, llegados a este punto, creo que ya ni quiero hacer el esfuerzo por entenderles, esta vez no, porque la cara de imbécil que se me está quedado últimamente, no tiene precio; por eso he aprendido a callar, respirar hondo y decir que todo va bien. En el fondo es más fácil y te evitas tener que ir contando a todo aquel que te pregunte, lo que en realidad te ocurre o te molesta. Dicen que de todo se aprende, pero se ve que a mi me cuesta más o no lo sé, porque me prometo a mi misma una y otra vez que no tropezaré con la misma piedra y mantendré los ojos más abiertos, pero no, tropiezo y vuelvo a tropezar; si es que....no tengo remedio¬¬'

viernes, 24 de diciembre de 2010

Paremos el tiempo

 
Y llegó la Navidad. Otro año más y nos encontramos envueltos entre luces de colores, regalos, árboles y todas esas cosas.
Tener cerca a las personas que más echo de menos durante el resto del año, es para mi el mejor de los regalos. Mi hermano vuelve a estar en casa, mi mejor amiga volvió de Roma, y los ocho miembros de mi família volvimos a juntarnos alrededor de la mesa; y lo que más me gusta es que durante estas vacaciones lo haremos algunas veces más. Desde el miércoles que todo ha cobrado vida, y no me importa tener que pasarme las vacaiones estudiando o que haga mucho frío o esté diluviando, porque todos están aquí. Puede que dependa demasiado de los demás, o puede que lo que me ocurra sea que me importan demasiado como para tenerlos lejos tanto tiempo. Ahora mismo me gustaría parar el tiempo para poder saborear con más tranquilidad todos estos días que van pasando; pero todos sabemos que por el momento esto todavía no es posible, así que disfrutemos de lo que tenemos cuando lo tenemos, no?

Feliz Navidad a todos y que paséis unas buenas vacaciones; yo, sin duda lo haré :D

martes, 21 de diciembre de 2010

I like it

El olor a humedad, las luces de navidad, los abrazos de oso, los besos de mariposa, la leche fría con nesquik, los bombones de mazapán, ver películas y quedarme dormida, sentir como el Sol me quema la espalda, y la tuya, mirarte a los ojos y descubrirte por dentro; Peter Pan, los polvos de hada, el ruido de las olas rompiendo en la orilla, el olor a sal y ver el fondo del mar; días azules, el agua fría en mis manos pero no en mis pies, hacerte reir y reirme contigo; los besos en la nuca y en la espalda; gritar hasta quedarme sin voz, sin aliento, hacer volteretas en el agua, escuchar los latido de tu corazón, salir a fuera cuando llueve y todo el mundo se esconde; Nunca Jamás, Nueva York, comer sushi, desafiar las alturas poniéndome al borde del precipicio y sentir como las piernas se paralizan; dejar volar mi imaginación hacia lugares insospechados hasta perderme; comer chocolate, sentir tu aliento en mi espalda y tus manos en mi cara; ranas que no se convierten en príncipes pero que están a tu lado, hacernos cosquillas, guerras de almohadas y comer hamburguesas de madrugada; jugar al escondite, pisar las hojas secas y flotar en el agua.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Nudos en el estómago

 
Hoy más que nunca me daría cabezazos contra la pared para ver si toda esta tontería que llevo encima se me quita de una vez. Resulta que después de un mes de no salir por la noche los fines de semana, ayer lo hice; salí con mis amigas y la noche prometía mucho. Tenía que ser una noche inolvidable, y ya te digo si lo fue, pero no como pensáis. Durante toda la cena todo fue bien, risas y más risas. Pero a medida que iban pasando las horas, poco a poco fui notando un nudo en el estómago, de esos que por más que quieras no puedes deshacer. El resto de la noche me lo pasé más pendiente de otras cosas que pensaba había solucionado y archivado; y esto me cabrea de tal manera que a veces no soy capaz de aguantarme ni a mi misma. Tampoco es que la velada se convirtiese en un desastre total, pero sí puedo decir que me lo he pasado mejor en otras ocasiones. Y estoy cansada de esta bipolaridad que ha decidido aferrarse a mi y que yo intento hacer desaparecer a toda costa; y estoy harta de esta montaña rusa a la que decidí montarme sin ser consciente de ello, todo el rato arriba y luego abajo, y otras veces hasta del revés; llega a marear y hace que te desorientes con cualquier tontería que se ponga por delante. Y no sé por qué estoy contando todo esto, si yo lo único que quiero es que todo vuelva a la normalidad y sea coherente, que salga el Sol de una vez y las temperaturas se dignen a subir un poco, porque a este paso un elefante podría pisar mis pies y ni siquiera lo notaría.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Cosas que me recuerdan a...


Nuestro cerebro siempre está en continuo funcionamiento, no para ni un segundo para tomarse un respiro o un kit-kat. Algunas personas olvidan con más facilidad, a otras nos cuesta más. A éste último tipo de personas, nos suele pasar que siempre casi todo lo que nos rodea, hace florecer algún recuerdo que tenemos guardado en nuestra memoria. Cuando huelo a tierra mojada o a humedad, me acuerdo del hotel que teníamos en casa, y de las veces que abría las cámaras frigoríficas para sentir ese olor y lo mucho que me gustaba hacerlo; lo que venía a continuación solía ser mi padre gritando que cerrara de una vez la puerta porque estaba dejando que saliera todo el frío; por otro lado, la colonia XS Black, hace que piense en mi hermano, y cuando le echo de menos abro el armario del cuarto de baño, primer estante a la derecha, y cojo el frasco de colonia, o escucho la canción de City of blinding lights de U2, que me sigue poniendo los pelos de punta cada vez que me acuerdo de ese 3 de julio en medio del Camp Nou, momento en que mi hermano me subió a sus hombros para que pudiera ver a Bono cantándola; cada vez que escucho la canción Sense tu de Teràpia de Shock, la primera persona que aparece en mi mente es mi prima, a las dos nos encanta y ya he perdido la cuenta de las veces que la hemos escuchado juntas, y de si la razón por la que me pasó el video de esta canción era la letra en sí o las imágenes que salían en él; o de las tardes de verano en que nos poníamos a saltar encima de la cama de sus padres y cantábamos mientras nos mirábamos en un espejo que había en la habitación; siguiendo con más canciones, al escuchar la de Video kill the radio star, no puedo pensar más que en mi mejor amiga; casi todas las parejas tienen una canción, pues nosotras también y cada vez que la ponen o la escuchamos no podemos evitar ponernos a cantar como si la vida nos fuera en ello y de nosotras dependiera que el Sol saliese al día siguiente; cuando veo u oigo algo relacionado con la película El curioso caso de Benjamin Button, no puedo evitar acordarme de un amigo al que aprecio muchísimo y que me recomendó que me llevara la GameBoy el día que le dije que iba a ver dicha peli, ya que según él era demasiado larga y el cubo más grande de palomitas no daba para más de dos horas y media; él sabe que es especial para mi y que también me acuerdo de él con los sugus de piña, esos con el envoltorio azul y que son mis preferidos; cuando voy caminando por la calle y veo a algún chico al que encuentro atractivo, me acuerdo de otra amiga con la que comparto los mismo gustos en cuando a chicos se refiere; es alguien con quien he compartido infinidad de cosas en los tres años que ha durado mi carrera y si hace 4 años me hubieran dicho que llegaríamos a ser inseparables y tan iguales en casi todo, hubiera pensado que se trataba de una broma, ya que por aquellos tiempos éramos todo lo contrario; sí, éramos enemigas de pies a cabeza; luego, también me acuerdo de mi cuñada cuando pongo el dvd de La familia crece; creo sinceramente que es la única persona que conozco a la que le guste esta serie manga y me encanta poder compartir esto con ella, junto con el color azul; cuando por la tele o por la radio oigo que la gente dice cosas sin sentido, pienso en mi abuela, especialista en inventar cosas y palabras que ni siquiera ella conoce; y cuando veo purpurina con un toque de aroma a coco, me acuerdo de otra persona a la que creo que ya puedo llamar amigo. Cada vez que paso por delante de una librería pienso en mi padre, al que le debo mi pasión por los libros y la música clásica; me presentó a Neruda, Alberti, Lorca, Blas de Otero, etc. cuando sólo tenía siete años... y a mi querido Shakespeare, que me enamora con cada verso que escribió; y mi madre...qué decir de ella... pues que es la mejor del mundo. Tampoco puedo evitar acordarme, cada vez que veo una heladería o un banana split, del primer día que cometí hidratocarboicidio con mi prima y mi mejor amiga; o de la vez que nos pasamos toda la noche despiertas y riendo por algo que otra de mis mejores amigas había dicho sobre un vaso de coca cola, y como comprenderéis, cada vez que pido una me acuerdo de ella.
En fin, podría estar todo el día recordando cosas que me traen personas o momentos a la mente, pero creo que no terminaría nunca y esto se convertiría en un tostón y perdería toda su gracia. Como sabéis, ya que en más de una ocasión lo he dicho, son estas pequeñas cosas las que me alegran y son importantes para mi, porque cada una de esas personas son las que de algún modo me ayudaron a ser quien soy, aunque en ciertas ocasiones o períodos de mi vida me sienta perdida y con un vértigo que crece por momentos aun teniendo las pies en el suelo. Gracias a todos esos sujetos y todos los que seguramente me he dejado sin nombrar, tengo un baúl lleno de instantes que tuvieron luz propia y que a día de hoy, todavía brillan.

sábado, 11 de diciembre de 2010

De mapas y brújulas

En algún momento de nuestras vidas, dejamos de hacer algo sin saber porqué, pero ya no volvemos a hacerlo. Y luego un día te levantas y recuerdas que hace tiempo dejaste de hacer aquéllo, e intentas volver a hacerlo, intentas recuperarlo, pero ya no es lo mismo y en tu interior notas un cambio.

Ayer por primera vez en seis meses, me metí en la cama a las once de la noche, me puse una peli y a la media hora me quedé dormida. Hacía medio año que no lo hacía, y me resulta raro pensarlo, porque todo el año pasado esto llegó a convertirse en mi rutina de los viernes. Y me gustaba. Pero un viernes supongo que dejé de hacerlo y poco a poco fui olvidándolo.
Las cosas cambian, se transforman, desaparecen o reaparecen, eso es evidente; y hoy me doy cuenta de que en seis meses todo ha dado un giro de 360º hasta quedar desfigurado y casi sin poder reconocerlo. O puede que lo que me ocurra sea que no me reconozco ni a mi misma. Yo no solía ser así; todo siempre estaba en orden y organizado; y ahora cuando miro en mi interior veo una maraña de unas dimensiones considerables, la cual, por suerte o por fortuna, todavía está lejos de caer en el pesimismo y la tristeza. Me siento perdida, (aunque mi sentido de la orientación sea bastante bueno) es cierto, pero no desisto. Esto me ha hecho recordar que alguien me dijo una vez, no hace mucho meses, que tuviera cuidado porque tener demasiado tiempo para uno mismo no solía ser muy bueno porque éste venía con regalo incluido: las comeduras de coco; por lo que no se equivocó mucho. Pero lo que me cabrea no es el hecho de comerme la cabeza o no comérmela, sino que a la gente sólo se le ocurra decirte frases como: "que suerte tienes de poder tener tanto tiempo para ti" o "pues que bien vives". Juro que el próximo que me lo diga, se la carga.

En fin, perdiré a los Reyes Magos que me traigan un mapa para encontrarme y una brújula para orientarme, ya que este año me he portado bien y creo que me lo merezco.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Hablamos sin parar pero no actuamos


¿Por qué nos resulta tan sencillo dar consejos a los demás y luego nos cuesta tanto aplicárnoslos a nosotros mismos?

Muchas veces nos encontramos con personas a las que intentamos ayudar dándoles nuestra opinión, diciéndoles qué es lo mejor que pueden hacer. Y en más de una ocasión me he dado cuenta de que los consejos que he dado a algunas personas, son consejos que de algún modo o en según que circunstancias no he sabido seguir. Se nos da genial hablar y opinar sobre algo que no nos está pasando en primera persona, pero después somos tan tontos de no saber qué hacer en esas mismas situaciones. Irónico, ¿no creéis?

En fin, cada día más me doy cuenta de que somos las personas las que complicamos las cosas y no el mundo, el cual sólo gira y gira y gira. ¿Será que nos aburrimos tanto que entrelazamos las cosas y les damos la vuelta hasta que pierden su forma natural? ¿o es que no sabemos actuar de otro modo?

Buen fin de semana!

P.S.: Si este finde váis al cine y no sabéis que película elegir, os recomiendo Bon Appetit; es una pelicula muy sencilla, pero que a mi me gustó mucho.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Reencuentros y cambios de rumbo

Vista desde la cúpula del Vaticano
Hace tres días volví de Roma. Realmente fue una ciudad que me dejó alucinada porque cada una de sus calles tiene algo especial y mágico. Pero creo que puedo decir que esta vez, lo mejor del viaje fue la compañía. Al llegar al aeropuerto de Fiumincino, mi mejor amiga me estaba esperando. Entonces empecé a sentir miles de cosas en mi interior: satisfacción, euforia, miedo, alegría; en resumen, fue todo un coctail de sensaciones y sentimientos. Y digo miedo porque me di cuenta del lugar que ocupa en mi vida y de lo importante que es para mi. Antes de partir para allá, ella me prometió que durante los cinco días que estaría allí, haría que me olvidara de todo lo que me ha sucedido hasta el momento; y así fue. Por primera vez en mi vida fui capaz de desacerme de lo que me enredaba y casi me ahogaba.
Tíber
Creo que una maleta no me bastaría para llenarla de recuerdos, porque tengo infinidad de buenos momentos, carcajadas de esas que hacen que se te caigan las lágrimas y te empiece a doler el abdomen, miradas que lo dicen todo y silencios que encogen el corazón. Aunque si tuviera que elegir un recuerdo de este viaje, sin dudar elegiría lo que me dijo una noche en Trastevere: "nunca nos volveremos a separar".

Trastevere
En fin, podría estar horas y horas hablando sobre lo que he vivido estos cinco días, pero creo que esta vez me guardaré el resto para mi, no sea que al escribir sobre ello se deteriore y pierda toda la magia. Y por último, diré que antes de subir al avión con destino a Roma, me prometí a mi misma que al volver, todo cogería un rumbo distinto, y que lo que hará dos meses me lleva reconcomiendo por dentro, quedaría guardado en algún lugar donde no hiera tanto como lo ha hecho últimamente; en resumen, me arriesgué y en gran parte el tiro me salió por la culata. Ahora supongo que con el tiempo veré si con los pasos que di, perdí algo por el camino o más bien lo gané todo.

Buen fin de semana!

P.S.: Las fotos las hice yo misma^^

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Echar de menos sin conocer



¿Cómo se echa de menos a alguien que no llegaste a conocer? Yo tan sólo tenía cuatro años cuando se fue. Dicen que a esa edad no recuerdas muchas cosas de las que te sucedieron, pero a él le recuerdo perfectamente. Me acuerdo de lo alto que era, de su voz, y del perfume que siempre llevaba. Y siempre me he preguntado cómo habría sido conocerle a fondo, poder contarle lo que iba aprendiendo en el colegio, que me llevara a pasear o simplemente pasar el rato hablando. Mis padres en muchas ocasiones me han explicado cómo era, y todo siempre son buenas palabras, y una parte de mi se alegra de que fuese tan buena persona, pero la otra se quedó con las ganas de saber quién era, y que fuera él quien me explicase las cosas. Mi padre siempre me dice que nos hubiéramos entendido a la perfección porque en muchos aspectos nos parecemos, y que hubiera disfrutado de conocerme y ver que he conseguido casi todo aquéllo que me he propuesto a lo largo de mi vida.

martes, 23 de noviembre de 2010

De aeropuertos y cuentos de hadas


En algún momento de nuestras vidas, todos hemos dejado volar nuestra imaginación hasta regresar a nuestra infancia y volver a pensar en esos sueños que sólo tienen los niños. Es cierto que en la vida real, y aún siendo mayores, en algunas ocasiones seguimos teniendo esos sueños, con algunos cambios o distintos matices, pero que al fin y al cabo siguen conservando la misma esencia. Por eso, creo que todos en algún momento hemos estado en un aeropuerto y hemos echado la mirada hacia atrás esperando hasta el último momento que apareciese alguien; alguien que, pese a desearlo con todas nuestras fuerzas, sabemos que no va a estar allí, bien porque ese no es su sitio, porque no es consciente de todo lo que está pasando o bien porque todavía no ha llegado el momento de que esté ahí; pero aún así seguimos esperando, de pié, inmóviles, conservando la esperanza hasta quedarnos sin aliento. Es cursi, lo sé, pero siempre he soñado que ese alguien estuviera en ese mismo aeropuerto, sonriendo y dándome a enternder que nos veremos a la vuelta.

Dentro de tres días estaré en el aeropuerto dispuesta a coger un avión con destino a Roma, caminando entre miles de personas que van y vienen desde y hacia destinos insospechados; y estaré allí, mirando a derecha e izquiera, esperando. En fin, ya lo veis, los sueños de príncipes encantados que salvan princesas en peligro no sólo los tienen los niños cuando son pequeños e inocentes.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Sensaciones que pasan fronteras

 
Dicen que nuestros sueños son nuestro mundo puesto al revés. En muchas ocasiones tenemos sueños que nos confunden porque nos parecen reales, haciendo que lo que sentimos mientras soñamos, traspase esa frontera y nos acompañe el resto del día. Si la sensación es agradable, es genial porque te puedes pasar el día con una sonrisa, pero si lo que soñaste fue algo que no te gustó, que te hizo sentir mal hasta llegar al punto de que te hizo daño, seguramente va a ser más difícil de olvidar y concentrarte en otras cosas. Hace dos noches soñé algo que para nada me gustó. Y cuando me desperté por la mañana me sentí dolida, y aunque sólo recuerde una parte del sueño, sé que me hizo daño. Fue uno de esos sueños que por mucho que quieras olvidar, no puedes, los recuerdas durante días o tal vez meses, y la sensación que tuviste te acompaña vayas donde vayas. Sí, sólo son sueños, cosas no reales, pero que la mayoría de las veces te muestran lo que tú intentas esconder o negar cuando estás despierto. 

martes, 16 de noviembre de 2010

El cambio es constante


"Cuando decimos que la gente no cambia, los científicos se echan las manos a la cabeza, porque el cambio es la única constante en la ciencia; la energía, la materia, siempre están cambiando, metamorfoseándose, fusionándose, creciendo, muriendo; lo antinatural es que las personas intentemos no cambiar, que queramos aferrarnos a como era todo antes en vez de dejar que sea lo que es, que queramos aferrarnos a viejos recuerdos en lugar de generar otros, que insistamos en creer que, pese a los indicios científicos, todo en la vida es permanente, el cambio es constante; como vivamos ese cambio depende de nosotros, puede parecernos la muerte o una segunda oportunidad en la vida; si nos relajamos y nos dejamos llevar, puede parecernos pura adrenalina, como si en cualquier momento tuviéramos otra oportunidad, como si en cualquier momento pudiéramos nacer de nuevo."

viernes, 12 de noviembre de 2010

"Juzgamos las acciones humanas no por lo que son, sino por el disgusto o el placer que nos causan."


Anatole France dijo: "juzgamos las acciones humanas no por lo que son, sino por el disgusto o el placer que nos causan". 
 
Y a eso es a lo que voy: muchas veces, las personas damos demasiada importancia a cosas que en realidad no la tienen, pero el mero hecho de que esas cosas las haga o las diga alguien, ya hacen que cojan más importancia de la que otra persona (en nuestra misma situación) le daría. Esto me hace pensar que deberíamos tener cuidado con nuestra forma de actuar, de decir las cosas, ser más prudentes, ya que a veces lo hacemos de forma precipitada aunque no nos damos cuenta de ello hasta que la cagamos, nos confundimos y al mismo tiempo confundimos y lastimamos a los demás; y luego, como la mayoría de las veces, ya es demasiado tarde para remediarlo; porque habrá momentos en que estaremos haciendo o diciendo algo, puede que de forma inconsciente, que causará la mayor felicidad en otras personas, aunque esa no sea nuestra intención, haciéndoles pensar o sentir cosas que en realidad no existen, para luego desmontarles en pedazos toda esa felicidad, la cual, acabará convirtiéndose en disgusto.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Aceptarlo y seguir adelante

Hace meses leí algo que decía que Fröbel pensaba que la anticipación era la forma más pura de placer y la más fiable, y mientras que las cosas que nos ocurren realmente terminan decepcionándonos, lo que jamás nos ha pasado nunca se empaña ni desaparece, se graba en nuestro corazón con una especie de dulce tristeza.
Al principio pensé que era una buena manera de ver las cosas, pero cada vez que vuelvo a pensar en ello, más me doy cuenta de que pensar así es casi como una actitud cobarde, como si no quisiéramos afrontar las cosas que nos pasan y nada nos satisfaciera, llegando al punto de tener que inventarnos las cosas para sentir placer y poder apartar todo aquello que nos duele o nos decepciona. A raiz de todo esto, pensé que muchas personas (y en esto también me incluyo) tendimos a esperar demasiadas cosas de los demás, y eso al fin y al cabo, creo que resulta ser un error, porque lo único que conseguimos es hacernos daño y sentirnos decepcionados, ya no sólo con los demás, sinó también con nosotros mismos por esperar cosas que de algún modo sabemos que  no son posibles, pero que aún así, nuestra mente se empeña en hacernos creer que sí lo son a modo de espejismos.

Por eso, creo que deberíamos ser valientes y afrontar aquéllo que llega, y no ser tan egoístas enfadándonos y esperando cosas que no pueden ser; deberíamos ser capaces de saber valorar aquellas cosas que pasan y aquellas que no pasan por igual, sacando de cada una lo mejor, y si algo no sale como teníamos pensado o alguien no actúa como pensábamos que lo haría, pues aceptarlo y pasar página, ya que la vida es demasiado corta para estar siempre enfadado y nadando a contracorriente.



viernes, 5 de noviembre de 2010

"Cuanto más cambian las cosas, más siguen igual."

 
A veces nos damos cuenta de que cuanto más pasa el tiempo, menos conocemos a las personas; a lo que me refiero es que a veces hablamos con algunas personas, y aunque puedas estar horas, días o meses hablando con ellas, llega un momento en que te das cuenta de que no sabes nada en cuanto a su vida, sentimientos, o aquello que realmente les gusta o disguta. Hablo de esas personas que ya sea por timidez o porque son reservadas, no hablan nunca sobre ellas a menos que tú les preguntes, y aún así hay veces en que ni preguntando sueltan ni una palabra de más. Por eso tengo la sensación de que "cuanto más cambian las cosas, más siguen igual", es decir, pueden ocurrir muchas cosas en un determinado tiempo que de algún modo cambien un poco la dinámica de tu vida, pero aún así todo sigue igual que antes.

No sé si habré dado a entender lo que quiero explicar, ya que escribir esto me ha costado bastante y creo que no acabo de lograr el poder expresarlo con total claridad. En fin, mañana será otro día

sábado, 30 de octubre de 2010

Instantes fugaces

 
"¿Por qué será que cuando tenemos la felicidad soñada entre las manos, no la saboreamos más a fondo? ¿Por qué seremos tan inconscientes y nos cuesta identificar el momento de gloria? ¿Por qué la felicidad se nos pasa desapercibida en el segundo mismo en que la estamos viviendo, y luego toca revivirla a punta de recuerdos?"

En más de una ocasión, todos nosotros puede que nos hayamos preguntado lo mismo, y seguramente la mayoría coincidiríamos en que el momento en que estas preguntas aparecieron en nuestra cabeza, fueron instantes en que creíamos que lo habías perdido todo, o que aquéllo que nos hacía sentir bien se acababa de esfumar ante nuestras narices, y que todo pasaba a tener un tono grisáceo, puede que hasta borroso. Esto me hizo pensar en la cantidad de instantes que vivimos cada día, instantes que se convierten en fugaces, ya que muchas veces no somos conscientes de que los vivimos hasta que ya han pasado y como dice la frase, luego nos toca vivirlos en forma de recuerdos; y siempre al final, me acabo preguntando hasta que punto los recuerdos que guardamos son verdaderos y no son una idealización, una idealización que muchas veces puede llegar a rozar la perfección.

lunes, 25 de octubre de 2010

Cosas que nos dan miedo


Cuando era pequeña me encantaba ir de viaje por el hecho de ir en avión. Ahora, con el paso de los años, me doy cuenta de que cada vez me gusta menos la idea de tener que cogerlo; supongo que eso es porque al hacernos mayores valoramos más las cosas y vemos los riesgos con más claridad.
Esto viene a raíz de las turbulencias que ha sufrido el avión con el que regresaba a casa esta mañana. Y me ha hecho pensar en las cosas que nos dan miedo. Algunos tienen miedo a los insectos, otros a las serpientes, a las arañas, etc. Pues bien, yo tengo miedo a la oscuridad, pues cuando llego a casa suelo encender casi todas las luces si es que aún no ha llegado nadie; también me dan miedo las alturas, aunque soy de las que siempre se acercan al precipicio  para ver que hay abajo del todo y poco después empiezo a notar esa sensación extraña en las piernas que te avisa de que no puedes moverte; pero sobre todo, tengo miedo a la soledad; no sólo al hecho de no estar con nadie, sino más bien de no tener aquellas personas que te importan a tu lado, de sentir que puedes perderlas y que aun así no puedes hacer nada para evitar que se alejen. También con esto me doy cuenta de que muchas veces las cosas que nos dan miedo no son reales, no en el momento en que las sentimos o descubimos que nos dan miedo, aunque si no tenemos cuidado algún día pueden convertirse en realidad. Supongo que al fin y al cabo, lo que de verdad nos aterra es el hecho de que estos miedos puedan hacerse reales y que no sepamos como afrontarlos o luchar contra ellos.

viernes, 22 de octubre de 2010

Primer aniversario


Trescientos sesenta y cinco días después, y llegó. 
Este blog lo empecé un 22 de octubre; dicen que todos tenemos días en que creemos que el Sol brilla más en otra parte, y por lo que recuerdo ese fue uno de esos. Pero a lo largo de este año han habido muchos días en que el Sol ha brillado aquí y en todas partes; he vivido momentos que se han quedado grabados en la memoria, otros que ha sido mejor olvidar y seguir adelante, y algunos en los que me he sentido perdida y sin saber a dónde ir. Aun así, he luchado, he confiado, me he caído pero he aprendido a levantarme; he reído a carcajadas, he llorado, me he enfadado, he gritado, y siempre he vuelto a sonreír. He conseguido muchas de las metas que tenía pendientes, me he enfrentado a mis miedos y les he plantado cara; he hecho saber a esas personas que siempre están a mi lado, que son importantes y que las quiero y he vivido cada día como si yo lo inventara. He aprendido que nada es seguro y todo es posible, y que no se trata de evitar los errores, sino los arrepentimientos; también he aprendido que es bueno tener miedo, porque significa que tienes cosas que perder. Y lo más importante, he aprendido a ser yo misma y a disfrutar y valorar aquello y aquéllos que me rodean. 

Pues bien, otro 22 de octubre y seguimos aquí, pero con la diferencia de que hoy el Sol brilla más que nunca y que esto lo escribo desde la ciudad que cada vez que vengo, más me sorprendre: Barcelona. No sé a dónde me llevará el viento, pero seguiremos escribiendo, ya que el motivo por el que empecé este blog fue porque tuve la necesidad de escribir, y trescientos sesenta y cinco días después, aún sigo teniéndola.

Buen fin de semana!

jueves, 21 de octubre de 2010

Siempre nos olvidamos de la letra pequeña


Hace varios días que tengo la extraña sensación de que me estoy metiendo en un pozo sin fondo del que me va a costar salir, y del que más de uno saldrá herido.

Cada día más me doy cuenta de lo complicadas que somos las personas, que cuanto más tenemos, más queremos y que nunca nos conformamos con nada. La cuestión es que mi sentido de la razón me esta avisando de que me encuentro en terreno peligroso y aún así yo sigo adelante casi sin inmutarme. ¿Por qué será que aun teniendo miles y miles de señales luminosas de alerta enfrente de nuestras narices, somos incapaces de pararnos y pensar si lo que estamos haciendo es lo correcto? Dicen que de los errores se aprende, pero a veces se nos olvida leer la letra pequeña que nos avisa de que si no tenemos cuidado, los próximos que comentamos van a ser aún peores que los anteriores.

martes, 19 de octubre de 2010

Más cosas simples

 
Una vez más me he dado cuenta del poder que tienen cosas tan simples como una canción, un aroma, un sabor, una imagen... que son capaces de hacernos revivir situaciones, momentos pasados, o traernos la imagen de alguien a la mente. Supongo que todas estas cosas las recordamos porque en algún momento fueron importantes, significaron algo e hicieron que pusiéramos los cinco sentidos en marcha. Y eso me encanta. 
Hoy por ejemplo, mientras conducía han puesto en la radio una canción que hacía meses que no escuchaba, y al instante miles y miles de imágenes han aparecido ante mi. Todas ellas eran cosas que he ido viviendo a lo largo de este año y en las que siempre de fondo estaba ésta canción.
Como ya he dicho en otras ocasiones, estas pequeñas cosas que a ojos de otro podrán parecerán insignificantes y carecerán de valor, para mi hacen que la vida sea interesante y valga la pena.


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Echar de menos

 
En la vida hay momentos, situaciones, instantes, que un día u otro nos muestran cuales son las cosas que realmente son importantes, a cuales debemos prestar más atención, aquéllas que realmente nos hacen ser quienes somos y que por tanto debemos valorar y cuidar más. 
Hoy hace una semana que mi mejor amiga se fué de Erasmus, y ya la echo de menos. Con esto de las nuevas tecnologías, que puedes hablar a través del ordenador y parece que lo estés haciendo a través de un teléfono, la verdad es que hablamos casi cada día, pero aún así no es lo mismo. No sé, el hecho de no poder abrazarla o que ella me de un abrazo cuando lo necesito sin necesidad de decir nada, se me hace un poco raro. Esto ha hecho que me diera cuenta de lo mucho que la quiero y de lo importante que es en mi vida. Es mi mejor amiga y estamos juntas desde que tengo memoria. Jamás nos hemos separado, siempre nos lo hemos contado todo, nos hemos apoyado, hemos sido capaces de hablar como personas civilizadas cuando ha habido malos entendidos y siempre hemos podido contar la una con la otra, tanto en los buenos momentos como en los malos.
Ella sabe que estoy muy orgullosa de que haya decidido marcharse durante seis meses, y sé que allí se lo está pasando en grande y me alegro mucho por ella, pero la echo de menos.

domingo, 26 de septiembre de 2010

De poemas

 
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Esto es amor (Lope de Vega)

El otro día mi primo pequeño, me enseñó los libros que tendrá que leer este curso, y entre ellos había una antología de poesía; el caso es que lo ojeé y entre los poemas encontré éste y me encantó.

jueves, 16 de septiembre de 2010

An end has a start

 
Como veréis, he estado algunas semanas sin escribir. En mi cabeza se llegó a formar un caos que no me dejaba pensar ni actuar, y por eso me tomé un tiempo para reflexionar y poner los pensamientos en orden. Y al final creo que lo he conseguido. Algunos de los planes que tenía en mente para este nuevo curso, que empezará en octubre, no salieron como quería, pero seguí a flote y ahora camino hacia adelante y sin mirar atrás, sin arrepentirme de nada. Siempre he tenido un plan B, y aunque al principio no fuera de mi agrado, con el tiempo he llegado a ver que no está tan mal y que tiene sus cosas buenas: tendré más tiempo para pensar en mi misma, para viajar más a menudo como siempre he deseado, y por una vez en la vida no habrá agobios de si tengo que estudiar para un examen o entregar un trabajo. Así que este año, aparte de estudiar para las oposiciones y apuntarme a un curso de inglés, me lo dedico a mi, para averiguar qué quiero en realidad, para saber quién soy, para estar más cerca de los míos.


Así que empecemos.

lunes, 30 de agosto de 2010

"La historia no termina, hasta que tú sientes que termina."

Últimamente la gente me ha decepcionado mucho, y este verano realmente he visto que la gente cuando quiere es capaz de mostrarse de una forma totalmente distinta a la que es en realidad, como si llevaran una careta todo el rato y llegando hasta tal punto de que se les olvida quien hay detrás de ella. 

Respecto a la última entrada que hice, quiero decir que al final me atreví a contárselo todo a la segunda persona engañada, pero decidió no creerme. Ante esto sólo puedo decir que no hay más ciego que el que no quiere ver y aunque las cosas no hayan salido como hubiera querido, he aprendido de lo vivido y gracias a dios, para mi esta historia ha llegado a su fin.

jueves, 12 de agosto de 2010

Cuando el miedo te para los pies, y no sabes qué hacer

 
Hace una semana y media dije que había algo que necesitaba averiguar. Pues bien, sin necesidad de formular ninguna pregunta, la información llegó por si sola. Ahora se me plantea otra duda, y es la siguiente:

¿Qué debes hacer cuándo te das cuenta de que te han engañado y utilizado, y a la vez han engañado a una segunda persona, pero que ésta todavía no sabe nada?  ¿Debes decíserlo? ¿Debes hacerle saber que la persona que me ha engañado, también la está engañando a ella aunque la verdad pueda dolerle? ¿O lo mejor es que siga sin saber nada sobre el asunto y posiblemente siga viviendo una mentira?

Por una parte creo que dicha persona se merece saberlo todo, pero por otra me da miedo que el remedio sea peor que la enfermedad, y que al contar la verdad, se arme una de las gordas.

lunes, 2 de agosto de 2010

"No podemos rebobinar; por eso es muy difícil elegir."

 
¿Qué hacer cuando necesitas saber algo, pero aún así no puedes preguntáselo a la persona que tiene la respuesta?

Ésta es una pregunta que llevo haciéndome varias semanas. Hay algo que necesito saber, pero no puedo dirigirme a la persona que resolvería todas mis dudas sobre el asunto, porque eso podría conllevar consecuencias para nada agradables. Pero a la vez, si no averiguo la verdad sobre el asunto, mi cabeza estallará, y no quiero seguir sintiendo lo que siento por culpa de todo esto, para nada es agradable ni fácil de sobrellevar. Por mucho que lo pienso y lo vuelvo a pensar, no llego a ninguna parte, y no sé que camino elegir: si afrontar las posibles consecuencias por muy malas que sean y formular la dichosa pregunta, o si por el contrario dejar que pase el tiempo, y que éste me dé una respuesta, aunque existe la posibilidad de que dicha respuesta nunca llegue por si sola, y por tanto, me quede con la duda.

miércoles, 14 de julio de 2010

Dicen...

 
Dicen que la vida es elegir caminos, aceptarlos, seguirlos, crearlos. Dicen que crecer significa aprender a despedirse, a dejar cosas atrás para dar paso a otras. Y hoy puedo decir que al fin, soy maestra. También ahora llega lo más duro, elegir que camino seguir, porque se abren puertas que conducen a lugares totalmente distintos, todos con cosas positivas y con cosas negativas, pero hay que elegir sólo uno. ¿Cómo saber cual es el correcto? Dicen que cuando menos me lo esperé, lo sabré.


Buen verano!^^


miércoles, 7 de julio de 2010

Algo llamado egoísmo sano


Hacía mucho que no me pasaba por aquí, pero es que no encontraba nada de que hablar, pero hace varias semanas leí un artículo que hablaba sobre el egoísmo sano; me hizo pensar en el hecho de que muchas personas dejan de "vivir", para dedicarse única y exclusivamente a los demás. En la vida tenemos que saber pensar en los demás, en darnos cuenta de que no sólo a nosotros nos ocurren cosas, sinó que las demás personas que tenemos a nuestro alrededor también viven y puede que a veces tengan problemas y nos necesiten. Aun así, creo que también debemos concedernos el privilegio de pensar en nosotros mismos en algún que otro momento. Debemos ser conscientes de que no por entregarnos al 200% a los demás, recibiremos toda la felicidad del mundo, sinó que también debemos pensar en cuales son nuestros sueños, nuestros deseos, aquello que realmente nos hace ser felices y nos llena. Algunas personas te dirán que eres egoísta por no prestarles toda la atención que desearían obtener de ti, pero pienso que hay que saber establecer unas prioridades, y que no debemos tener miedo a intentar conseguir aquello que queremos, sólo por pensar que estaremos defraudando a los demás. En la vida hay que saber ser un poco egoístas.

miércoles, 2 de junio de 2010

Empezamos


Después de estar una semana estudiando, de repetirte a ti mismo que al día siguiente te levantarás temprano para aprovechar el día y poder repasar y hacerte tus esquemas con tiempo... pues bien, hoy ha llegado el día señalado; he estado tres horas en esa aula, escribiendo sin detenerme, y casi dejo la mano ahí! Creo que ha sido el examen en el que más he escrito en toda la vida que llevo haciéndolos, jejejeje. Per me siento satisfecha, porque el esfuerzo ha valido la pena y lo bien que me siento al haber podido demostrar que me sabía el temario.. no tiene precio. Ha sido la mejor asignatura que he hecho nunca; una pena que se haya terminado.

Sólo quedan cinco!

Suerte para todos aquellos que estéis también de exámenes!!


lunes, 31 de mayo de 2010

Cosas simples


Hay que ver lo bien que me siento cuando voy a cortarme el pelo. Cosas tan simples como ésta, son las que me hacen sonreír. 
Creo que las personas, hoy en día nos empeñamos en buscar cosas o razones que nos hagan ser felices, cosas imposibles, cuando la verdadera felicidad debería residir en las pequeñas acciones de la vida.

jueves, 27 de mayo de 2010

Y llegó



Esta semana ha sido para mi la de hacer cosas por última vez, y mañana oficialmente será mi último día de clase en la universidad y aún no lo he asimilado. Sabía que tarde o temprano esta etapa terminaría, pero no pensé que llegaría tan pronto. Dicen que cuanto más rápido te pasa el tiempo, es porque realmente lo estás disfrutando y te lo pasas bien, pero, como a muchos les debe pasar también, hay momentos en que desearía que el tiempo fuera más despacio. No sé si será porque soy rara, tonta o qué, pero me cuesta aceptar los cambios, aunque sean buenos, me cuesta desprenderme de todo aquello que me ha acompañado hasta que llega la hora de soltarlo. En su momento ya lo dije, pero pensé que tardaría más en llegar, como si estuviera en un túnel, viendo a cada paso un poco más de luz, pero nunca terminado de llegar al final; creí que tendría tiempo para aceptarlo, pero ha llegado como un cubo de agua fría.
Por primera vez, cuando la universidad termine no sé que es lo que vendrá después; no es como cuando terminas el colegio, que sabes que pasas al instituto, y después puede que a la universidad, si es lo que deseas. Pero esta vez es diferente; sé muy bien que es lo que me gustaría hacer después de esto, pero esta vez ya no sólo depende de mi; hay papeleo, notas, listas... que de algún modo son las que decidirán por mi. Por si acaso tengo un plan B, pero a ser posible, desearía no tener que ponerlo en práctica, todavía no. Y odio las despedidas, las encuentro tristes e incómodas.

domingo, 23 de mayo de 2010

Meme

Bell, el autor del blog Asomao al balcón con los pies colgando, me ha elegido (entre otros) para que escriba mi Meme. Si soy sincera, nunca había oido hablar de este término (Meme) pero gracias a Bell he descubierto una cosa nueva. 

Os confieso que algunas veces he pensado en aquellas cosas que me gustaría conseguir a lo largo de mi vida, hasta hubo un tiempo en que las escribí en un cuaderno, pero hay veces en que prefiero vivir el día a día y disfrutar de lo que llega y lo que no. Pero por una vez más y atendiendo a la petición de Bell aquí os dejo mis cinco cosas que me gustaría hacer y/o tener antes de morir:
  • Seguir disfrutando de la vida al lado de las personas que me quieren y a las que quiero.
  • Poder llegar a los 87 con la salud que tiene mi abuelo, que es de hierro.
  • Conocer Nueva York.
  • Vivir en Barcelona.
  • Saber que todos los míos (mi família) son felices y están bien.

Pensaba que escribir cinco cosas sería sencillo y rápido, pero no; gracias Bell porque me he dado cuenta que no necesito mucho para ser feliz y disfrutar de las cosas, y sacar estas cinco cosas me ha llevado su tiempo. Me bastaría con el último punto.

Feliz domingo^^

martes, 11 de mayo de 2010

Azul


Volvieron los días azules, los días en los que levantas la mirada y no ves ni una nube; volvieron los días en que paseas por la calle sintiendo ese viento cálido, que ya no corta la respiración, y que no te obliga a ir con tres jerseis, el abrigo y la bufanda; Se acercan los días de volver a la playa, de tumbarse en la arena y sentirla entre los dedos de las manos; pero aún así no puedes disfrutar de todo ello, y por qué? Porque con todo este azul también llegan los finales. Aún así, hoy nos hemos tomado el día libre para disfrutar de este azul, la arena y el sol, ya que habría sido una crueldad desperdiciar este magnífico día que hace, no?

viernes, 7 de mayo de 2010

Nadar en un mar de libros



El otro día en clase me di cuenta de lo poco que lee la gente, de la pereza que les da coger un libro. La profesora iba preguntando si habíamos leído ese libro y aquel otro, y en la gran mayoría de los títulos que iba diciendo, fuimos muy pocos los que levantamos la mano para decir que sí los habíamos leido o almenos habíamos oido hablar de ellos. No sé, a mi desde pequeña siempre me ha gustado leer, y supongo que esto se lo debo a mi padre, que no hay momento del día en que no le vea leyendo, el periódico, una revista o un libro. Disfruto leyendo y la mayoría de las veces consigo meterme de lleno en la historia que relatan. Yo soy de las que tiene más de un libro empezado a la vez, y según mi estado de ánimo cojo uno o el otro. Hasta he cogido la costumbre de leer en el metro de camino a clase, y la gran mayoría de las veces intento llevar un libro encima siempre que salgo de casa.
Y ahora, con la llegada del ebook muchos tienen la sensación de que el libro tradicional desaparecerá, pero yo no lo creo así; al igual que a mi, hay mucha gente que prefiere tener el libro entre las manos mientras lee, sentir el paper en las manos, el olor de las páginas... Esto del ebook, hay que reconocer que está muy bien porque ya no tienes que cargar con el libro que estás leyendo si se trata de un "tocho", pero yo soy más clásica y aún prefiero el libro de toda la vida.

Algunos de los libros que estoy leyendo:
- El vigilant en el camp de sègol (J.D. Salinger)
- La abadía de Northanger (Jane Austen)
- Peter Pan en los Jardines de Kensington y Peter Pan y Wendy (J. M. Barrie)
- Alícia en el País de las Maravillas (Lewis Carroll)
- A tres metros sobre el cielo (Federico Moccia)
- Hamlet (W. Shakespeare)

viernes, 30 de abril de 2010

Jugar a los dados


El otro día en clase, analizando un poema, la profesora dijo algo de jugar a los dados; eso me hizo recordar que de pequeña yo solía jugar con mi madre a ver quien adivinaba qué número había salido o quién de las dos se aproximaba más. Eso no tiene nada de especial, pero me di cuenta de la cantidad de recuerdos que vamos dejando por el camino, que seguramente almacenamos en nuestro cerebro, pero que de algún modo se pierden  o quedan escondidos y no los recuperamos jamás, a menos que pase algo que haga que esos recuerdos surjan de nuevo. Al pensar esto sentí pena porque a medida que vamos creciendo, sólo recordamos aquellas cosas más cercanas o las que nos marcaron.
No sé, este tipo de recuerdos no son nada del otro mundo, ni siquiera tienen un valor mayor que otros, pero al pensarlo sentí lástima ir por el hecho de ir olvidando estas pequeñas cosas que me sucedieron cuando tan sólo era una niña.

Ahora, hará bastantes años ya, que no juego a los dados.

Buen fin de semana!

viernes, 16 de abril de 2010

"Si quieres algo en la vida, ve a por ello."


Estos días estoy recogiendo fotos para ponerlas en un marco grande y regalárselo a una de mis mejores amigas por su cumpleaños; el caso es que he buscado en el baúl de los recuerdos y he encontrado fotos de hace unos seis o siete años, de cuando íbamos al instituto, de nuestro viaje de estudios, de las tardes que quedábamos todas para ir a tomar algo o simplemente para reírnos un rato. Lo que me ha sorprendido es el poder que tiene una simple fotografía, de las sensaciones que te devuelve, que te transporta a ese mismo lugar donde fue tomada, incluso hay veces en que aún recuerdo los aromas de ese momento. Siete años no son muchos, pero siento como si hubieran pasado muchos más, como si todo aquello que viví y sentí hubiera sucedido hace décadas. 
Me alegro de haber hecho todo lo que he hecho en estos siete años, ver que el camino que elegí ha sido bueno, que de todo hemos salido con nota, de conservar a mis dos mejores amigas de la infancia y que, aunque con el paso del tiempo todas hemos ido cambiando, nada nos ha detenido para llegar donde siempre quisimos estar.

Sí, a veces la nostalgia se apodera de mi, pero sólo un poquito.

Buen fin de semana!^^

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. (Albert Einstein)

No se trata de evitar los errores, sino los arrepentimientos. (Matias Vallés)


lunes, 12 de abril de 2010

Tiempo libre



Esta semana pasada he estado de acampada porque me estoy sacando el título de monitora de tiempo libre. Al principio pensé que me lo pasaría bien, pero nunca imaginé que llegará a reirme tanto como lo he hecho en estos cinco días. La verdad es que ha sido una experiencia inolvidable y que volvería a repetir ahora mismo. En cinco días he convivido con unas 70 personas, y puedo decir que la mayoría han sido increibles. Está claro que en tan poco tiempo no puedes llegar a conocer a una persona al 100%, pero si que puedes intuir un poco como es. Como a muchas personas les pasa, el primer día pensé que sería duro, ya que soy bastante tímida y me cuesta abrirme a la gente, pero me alegro mucho de haber hecho este curso, porque me ha ayudado a quitarme la vergüenza que tengo para hablar delante de personas que no conozco y sobretodo porque he conocido personas geniales y me he podido reir un montón. De cada día y momento me llevo alguna que otra anécdota y miles y miles de carcajadas!

Buen comienzo de semana!!^^

P.S.: Tengo agujetas por todo el cuerpo de tanto que hemos jugado, cantado y bailado.

martes, 23 de marzo de 2010

De palabras peligrosas


 "[...] El peligro está en la palabra DEMASIADO. Hay palabras que son peligrosas, debemos tener mucho cuidado con ellas. A la palabra DEMASIADO es conveniente atarla muy bien, como si fuera un perro capaz de morder a los vecinos. Nadie nos toma en serio si somos demasiado dulces, demasiado llorones, demasiado quejicas, demasiado poéticos..." (Luís García Montero)

jueves, 18 de marzo de 2010

"Nada es seguro y todo es posible"



Es genial cuando el fin de semana comienza los jueves por la tarde y sentir que la primavera esté a la vuelta de la esquina^^.

Buen fin de semana!^^





lunes, 8 de marzo de 2010

82ª edición de los Oscars en Hollywood


Hacía un año que esperaba que llegase este día, esta madrugada pasada, pues soy una fanática del cine y como friki que soy me he quedado despierta viendo la gala de los oscars; pero como en casa no tenemos el plus, tuve que tirar de otros métodos para poder verlos. Aún así, para mi fueron las tres horas y media que más rápido me han pasado. El año pasado ya lo hice, y me encantó. Aunque hay que decir, que la gala del año pasado estuvo más llena de espectáculos y fue más diversa (y como no, con Sean Penn, a quien adoro como actor  y Kate Winslet, como mejores actor y actriz principales, y el gran discurso que hizó el guionista Dustin Lance Black tras haber sido galardonado con la famosa estauilla por Mi nombre es Harvey Milk, película que recomiendo mucho porque es genial); en cambio la de este año fué un poco monótona y el único espectáculo que nos ofrecieron fué en el momento de anunciar la BSO ganadora. Quiero decir que estoy deacuerdo con todos los ganadores, excepto con el oscar a la mejor actriz principal; se lo han dado a Sandra Bullock, pero para mi valía mucho más el papel que interpreta Gabourey Sidibe en Precious o Meryl Streep en Julie & Julia, que lleva desde el año 1983 sin ganar un oscar, y aún así es la que más nominaciones ha obtenido en todos estos años, ni más ni menos que 16. También estoy de acuerdo con el Oscar a mejor película, ya que creo que está bien que Hollywood apueste por el cine de bajo presupuesto.

Ahora toca esperar otro año más para poder volver a disfrutar de esta gala. Y el popósito para el año que viene es intentar ver todas las películas candidatas a mejor película.

Buena semana!!

P.D.: Abríguense, que hace frío!!^^

viernes, 5 de marzo de 2010

"No hay cosas sin interés, tan solo personas incapaces de interesarse." (Gilbert Keith Chesterton)

 
Me gustan los dibujos animados. Hay personas que crecen pensando que los dibujos animados son para niños, y que al llegar a cierta edad resulta ridículo seguir viéndolos. Pues yo no. Yo, aún teniendo 21 años recién cumplidos, sigo disfrutando con los dibujos animados. Me hacen pasar un buen rato y no dejan que me desprenda de esa parte de niña pequeña que sigue pegada a mi. Siempre he creido que hacerse mayor no significa, ni por asomo, olvidarse de quien fuiste en algún momento, ni de aquellas cosas que te hacían sonreír y de lo bien que te lo pasabas construyendo cabañas, yendo en bicicleta, nadando en la playa durante el verano, y levantándote los fines de semana a las 9 de la mañana para ver los dibujos animados. Hacerse mayor no tiene por qué significar el abandonar los recuerdos de tu infancia, almenos no para mi.

Buen fin de semana!


miércoles, 3 de marzo de 2010

No tengo título para definir esto

No soporto a la gente que tiene dos caras; después de la mentira, creo que la falsedad es lo que más odio. Me cabrea un montón esa gente que se esfuerza tanto por mostrarse de una manera, cuando en realidad es totalmente lo opuesto. No aguanto a esas personas que te intentan vender todo lo bueno que hay en ellas y luego resulta que son el diablo en persona. Y luego la gente me pregunta por qué me cuesta tanto confiar en los demás...

martes, 2 de marzo de 2010

I just want to go home

 
A veces los días más soleados y mejores, son los que más veces te preguntas si de verdad son reales o si por el contrario aún sigues soñando; y pasas el día esperando que algo suceda y te de la razón y te diga que esos días sólo existen en  tu imaginación. A veces me aterra ver lo mucho que nos complicamos las personas, que nunca nos conformamos con lo que tenemos, que siempre queremos más, que nada de lo que tenemos nos es suficiente; me aterra también ver la cantidad de cosas que podemos llegar a sentir en menos de cinco minutos, que puedes pasar de un estado a otro como si nada, y que la mayoría de las veces no sabes qué produce ese cambio. A veces lo peor es sentirse triste y con ganas de llorar cuando en realidad no tienes ningún motivo para sentirte así, y no saber qué o quién produce todo aquello en ti. Entonces es cuando te sientes impotente y sin saber qué hacer.

lunes, 22 de febrero de 2010

"El que nada duda, nada sabe."


Odio los días que empiezan con un Sol radiante, que te hace pensar que el día va a ser genial, y que al cabo de unas horas aparezcan los nubarrones y empiece a llover y se alce un viento que te hace poner el paraguas del revés. Las medias tintas no me van; prefiero que el día empiece de una manera y acabe como empezó; lo sé, soy un poco rara, pero eso ya lo sabíamos, no? Siguiendo con la meteorología, estoy empezando a cansarme del frío! quiero que llegue el buen tiempo, poder comer fuera en los merenderos, y disfrutar de ese calorcito después de comer.
Debería empezar alguno de los trabajos que ya me han mandado para este segundo cuatrimestre, pero como no sé hacer nada hasta que no estoy bajo presión, pues seguramente esperaré algunos días más para ponerme a trabajar; si al final siempre acabo entregándolo todo a tiempo, así que no hay de qué preocuparse, no?

Y hoy me he levantado a las 6 de la mañana para ir a hacer cola para conseguir unas entradas para una fiesta que hacen los de Biología, y he tenido tanta suerte que me he llevado las 7 últimas que quedaban. Así que tampoco me quejaré mucho, ya que el madrugón ha valido la pena, aunque ahora mismo tengo un sueño tremendo y creo que me he resfriado un poco de estar allí fuera esperando.



P.S.: Ese caos mental que tenía (y que sigo teniendo pero menor) parece que poco a poco va aclarándose y se pueden entrever algunas respuestas; aunque no voy a mentir, sigo teniendo dudas, dudas que me hacen estremecer, sentir escalofríos al ver que según sea la dirección que tome, eso repercutirá sobre mi futuro profesional y de un modo u otro también sobre mi felicidad. Dicen que "puedes ir a parar a cualquier sitio si te atreves a llegar hasta el final". Recapacitaremos sobre esto a ver que sale.

Buena semana!

martes, 16 de febrero de 2010

Yo sólo quiero que los días seas azules y que llegue primavera



Hoy me he dado cuenta de que todo aquello que creía tener claro sobre lo que iba a hacer después de acabar la carrera, resulta que no es tal como pensaba; no tengo claro si con sólo 21 años que tendré cuando termine esta etapa quiero ponerme a trabajar ya, para pasarme toda la vida haciendo lo mismo; hay tantas cosas que quiero hacer que sé que si no las hago ahora no las haré nunca; quiero viajar, vivir al menos un año en Barcelona (mi ciudad por escelencia), apuntarme al colegio de idiomas, puede que hacer un máster y más cosas que seguramente me olvido; pero por otro lado sé que deberé o al menos debería estudiar para las oposiciones. Sé que algunas de estas cosas se pueden hacer al mismo tiempo, pero está el hecho de que si en setiembre me llaman para trabajar y digo que no me pondrán al final de las listas y eso no jugará a mi favor. Seguramente estoy haciendo una montaña de un grano de arena, pero en mi cabeza se ha montado un caos del quinze que no sé como arreglar.

Por otro lado está el hecho de no me gusta que no podamos controlar nuestros pensamientos, porque cuando quiero pensar en algo no lo consigo y cuando por el contrario quisiera olvidarme de según que cosas, tampoco soy capaz; no digo olvidarlas para siempre, pero si por un rato, una temporada, guardarlas en algún cajón, y cuando esté preparada para recordarlo, pues hacerlo. Por qué será que nos torturamos de esta manera? Porque almenos yo siempre me siento dividida en dos: esa parte racional que intenta hacer lo correcto y la otra emocional, a la que suelo hacer bastante caso y que aún así me tira con todas sus fuerzas contra la pared; y todavía así no aprendo.

Y por si esto no fuera poco para mi pobre cabecita, hoy he empezado el segundo y último cuadrimestre y hubier preferido que no hubiera sido así. Sólo el primer día nos han bombardeado con no sé cuantos trabajos y lecturas y 20 mil cosas más, y esto sólo el primer día!!! Dónde van!!!

Se nota que si no lo soltaba explotaba?

Yo sólo quiero que los días seas azules y que llegue primavera.

Buen comienzo de semana!

http://www.youtube.com/watch?v=Oextk-If8HQ

sábado, 13 de febrero de 2010

Elegir sin saber dónde irás a parar y preguntándote si habrás hecho bien

Este año es el de hacer cosas por última vez; último año de carrera, último año de clases, de oír el despertador y poder decir “hoy no voy a clase”, de decir en mitad de una clase “voy al baño” y luego hacer una parada de media hora en el bar, de pasar apuntes (que no es que me guste hacerlo, pero después de tantos años haciéndolo, pues una se acostumbra), de pasarte un día entero en al universidad, puede que no haciendo clase, pero sí estando con la gente que ha hecho que esos tres años hayan sido los mejores, de coger el bus o el metro para ir a clase... Si lo miro bien, son cosas rutinarias, que he ido haciendo durante estos tres años, pero de las cuales he aprendido mucho. Puede que lo que sienta sea nostalgia porque veo que esto se acaba y no puedo pararlo, y a la vez vértigo por lo que vendrá, por la incertidumbre de no saber como irán las cosas, que caminos se me presentarán y cuales elegiré; pero supongo que eso es la vida, no? Elegir sin saber dónde irás a parar y preguntándote si habrás hecho bien. Tengo la extraña sensación de que después de esta etapa de estudiante que lleva conmigo desde los tres años (el colegio, el instituto y la universidad), las cosas serán distintas, cambiarán radicalmente, para bien o para mal, pero cambiarán. Vale, puede que eso sea sólo miedo a crecer, a ver que las cosas empiezan y acaban, lo queramos o no. Y todo esto también hace que a veces me pregunte si todo este recorrido habrá valido la pena, o si simplemente lo habré hecho en vano.

Mañana es mi último día de vacaciones y después comienza la cuenta atrás; así que empezaré a mentalizarme de eso e intentaré aprender a despedirme con la mejor de las sonrisas, aunque no aseguro que no aparezca alguna que otra lágrima.

Buen fin de semana!

P.S.: Podrían subir un poco las temperaturas? Porque tengo los pies congelados!
 
http://www.youtube.com/watch?v=5aZh261KZWI

viernes, 12 de febrero de 2010

"Es bueno tener miedo; significa que tienes cosas que perder"



"Es la sensación de contacto, en cualquier ciudad por donde camines, ¿comprendes?, pasas muy cerca de la gente y ésta tropieza contigo. En Los Ángeles nadie te toca. Estamos siempre tras ese metal y cristal, y añoramos tanto ese contacto que chocamos contra otros para poder sentir algo."
  
Crash


"Quizás en nuestras ciudades varíe esta necesidad de sensación de contacto, pero quién no ha sufrido alguna vez esos golpecitos. Mi estilo es más de intentar esquivar los golpes que veo venir, pero no siempre es posible y...
 - Crash!!!
 - Perdone...
Tú intentas esquivar y al final eres el que das. Querías que evitaran hacerte daño y eres tú el que lo inicias. Puede que sea la necesidad de contacto, aunque sólo sea de manera inconsciente, pero todos estamos expuestos, y todos necesitamos contacto, ¿o serás tú quién lo niegue?" 

Esta frase me ha venido a la cabeza en muchas ocasiones, y en alguna de estas ocasiones me he sentido identificada tanto con la parte que intenta esquivar los golpes, como los que los da. Yo también soy más de intentar esquivar lo que veo venir, pero como no todo sucede como nos gustaría, acabo dando o más bien, recibiendo. Y como suele ocurrir muchas veces, veo venir el golpe de lejos, pero aun así no me aparto, bien porque no soy tan rápida como quisiera, o bien porque no soy capaz de pararlo o no quiero pararlo. Quien sabe. A veces tengo la sensación de estar en una montaña rusa, todo el tiempo subiendo y bajando y sin saber como parar. Bueno, como siempre me digo, sonríe, que podría ser peor; así que la cabeza bien alta y a luchar contra ese miedo/vértigo que aparece por momentos, que como ya he dicho en otras ocasiones, tengo controlado (o al menos eso creo).


Buen fin de semana!


martes, 2 de febrero de 2010

Sigo besándole y él sigue sin convertirse en príncipe


Le he vuelto a preguntar a Gino si creía que era raro tener ganas de llorar sin tener ningún motivo triste, sin estar enrabiada con nada ni con nadie... su respuesta ha sido una sonrisa, la misma de siempre. No sé, supongo que debe ser por el cansancio que llevo encima y tanto estudiar para el examen que tengo pasado mañana, que me hace desvariar. Creo que lo llevo bien, pero aún así quiero que pase ya de una vez! Ahora que querría que el tiempo pasara más deprisa, los días se vuelven eternos y parece que van a durar una eternidad. Por qué será que nunca nos conformamos con lo que tenemos?